Nuestros productos

En nuestro obrador, cada dulce nace de manos que aún recuerdan el ritmo antiguo de la repostería. Creamos en silencio, pieza a pieza, como se hacía en 1965, cuando empezó esta historia de familia. Elegimos almendras nobles, chocolates puros y materias primas que huelen a calidad. Hemos elevado los sabores de siempre hasta convertirlos en pequeños tesoros gourmet: delicados, elegantes, llenos de matices.